Desarrollo web · Sin rodeos
La mayoría de webs que encargas no terminan. O terminan mal. O terminan cuando tú ya has perdido el interés — y el dinero.
Aquí es diferente: alcance cerrado, precio fijo, fecha real. Si no podemos hacerlo, te lo decimos antes de cobrar el depósito. No después.
30 minutos. Sin powerpoints. Sin humo.
El problema que nadie te explica
Te vendieron una web. Te dieron plantillas disfrazadas. O presupuestos que crecían cada vez que preguntabas algo. Eso no va a pasar aquí. Y si lees esto pensando "no es para tanto", es que todavía no te ha pasado a ti.
Lo que está en el acuerdo, se entrega. Lo que no está, no entra. Sin "ya que estamos" que multiplican el plazo por tres y el precio por dos.
Hay miles de desarrolladores que hacen webs que funcionan. Pocos entienden para qué sirve la web dentro de tu negocio. Aquí entendemos las dos cosas. Y si tu idea tiene un problema, te lo decimos.
Recibes el proyecto. Recibes los accesos. El proyecto cierra. No hay mantenimiento mensual que no pediste ni dependencia de por vida. Tu web es tuya.
WordPress con código limpio. Sin inventos que solo el desarrollador sabe tocar. Si en tres años quieres que lo revise otro, puede. Sin dramas.
Servicios
Si tu presupuesto es "lo que cueste", esto no es para ti. Aquí se trabaja con números reales sobre la mesa.
Una página, un objetivo, cero distracciones. Para el que quiere vender, captar o presentar su negocio sin perder un mes en reuniones. Si necesitas algo básico que funcione, esto es lo que buscas.
Tu presencia digital entera. Hasta 7 páginas con diseño propio, pensadas para el cliente que te visita — no para quedar bien en el portfolio del que la construye. Actualizable desde el primer día. Sin manuales de 40 páginas.
Tienes un problema que ninguna plantilla resuelve. Nos lo cuentas. Cerramos el alcance juntos. Construimos exactamente eso. Ni más. Ni menos. Ni un euro de más.
Esto es lo que construimos
Cada uno de estos surgió de una conversación real con alguien que tenía un problema concreto. Si tu situación no aparece aquí, cuéntanosla igualmente. Probablemente no seas tan especial. Y eso es bueno.
Panel privado
El inversor quería ver rentabilidad, ingresos y contratos de cada propiedad. Sin llamadas. Sin PDFs. Sin esperar al mes siguiente. Una web privada por inmueble. Transparencia como argumento de venta premium.
Plataforma
Sabían enseñar. No sabían estructurar el contenido ni dónde meterlo. Diseñamos el curso y construimos la plataforma. Semana de lanzamiento, ya vendiendo.
Dashboard
Pagaban 200€/mes por un SaaS del que usaban el 5%. Un panel a medida resolvía exactamente lo que necesitaban. Lo construimos. Lo dejaron de pagar.
Preventa
Antes de construir nada, validaron la idea. 300 emails capturados en dos semanas. Cuando lanzaron, no lo hicieron al vacío.
El proceso
Me cuentas el problema. Si encaja con lo que hago, te digo cómo. Si no encaja, también te lo digo — y si sé quién puede ayudarte mejor, te lo indico. No pierdes el tiempo.
Alcance, precio y plazo por escrito. En un documento, no en un correo de cinco párrafos con "depende". Si no lo puedo poner por escrito, no lo acepto.
Trabajo. Te enseño avances. Corrijo lo que hace falta. No desaparezco dos semanas y aparezco con una sorpresa.
Recibes el proyecto terminado con todos los accesos. Aquí cierra. No hay cláusula de mantenimiento obligatorio que no pediste. El proyecto es tuyo.
Contacto
No te voy a pedir que te suscribas para recibir más información. Te pido que me escribas si tienes un proyecto real. 30 minutos. Si puedo ayudarte, te lo digo. Si no puedo, también. Sin compromisos que no pediste.